Bambú Guadua

Bambú Guadua
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Bamboo Nest Towers: Torres verdes termodinámicas envueltas en mallas de bambú

Estas torres verdes termodinámicas serán envueltas en bio-mallas de bambú que sostienen huertas y huertos verticales.
© Vincent Callebaut Architectures


Bambo Nest Towers es una Propuesta de Vincent Callebaut Architecture para el concurso público "París 2050"  donde los más afamados arquitectos presentaron proyectos para impulsar a París hacia el futuro. El proyecto tiene como objetivo renaturalizar las trece torres del área Massena construidas en los terrenos de la antigua fábrica Panhard Levassor y en el camino de la "Pequeña Ceinture". En 2050, este distrito (también llamada Villa d'Este) que presenta la mayor concentración de torres en París, será el emblema de la repatriación de la agricultura urbano vertical en varios pisos en el corazón de la ciudad capital.
© Vincent Callebaut Architectures


Las Bambo Nest Towers la constituyen cuatro estructuras. Denominadas Puccini, Palerme, Rimini y Verdi, como el homenaje al Athens Charter de Le Corbusier, llevado a cabo en París en la década de 1960, los edificios albergarían la mayor concentración de personas de la ciudad. Un exoesqueleto trenzado de bambú soportaría los cultivos individuales en balcones jardín y huertos comunitarios que aumentarían la frescura del aire, de forma natural.
© Vincent Callebaut Architectures


Embudos en el exterior trenzado acelerarían las velocidades del viento para aumentar la salida de las turbinas embebidas de viento. La electricidad adicional sería suministrada por un colector solar térmico de concentración en el techo, que produciría vapor para mover la turbina.
© Vincent Callebaut Architectures
 +Info: http://vincent.callebaut.org

Pabellón del Templo de bambú


Pabellón del Templo de bambú:
Arquitecto: Abin chaudhuri
Imágenes: cortesía del estudio de diseño Abin

Los colores del arco iris acentúan el pabellón del templo
El Museo de Arte Moderno de New York (MoMA) ha seleccionado un trabajo impresionante y original por el artista indio Abin Chaudhuri para una exposición elaborada previsto abrir a finales de este año.
Los tonos espectrales y distintas alturas crean imágenes dinámicas como los visitantes se mueven alrededor de la instalación

La pieza de Chaudhuri, quien es originario de la ciudad de Calcuta, India, será presentada en una exposición titulada "Crecimiento desigual:  Urbanismo Táctico para ampliación Megaciudades", y es la primera pieza de un artista de la India en ser seleccionada. MoMA planea presentar piezas que ponen el arte en los espacios públicos de la ciudad.
 Banderines vibrantes

"En 2030, la población mundial será la asombrosa cifra de ocho mil millones de personas. De éstos, dos tercios van a vivir en las ciudades. La mayoría serán pobres. Con recursos limitados, este crecimiento desigual será uno de los mayores desafíos que enfrentan las sociedades en todo el mundo ", dice el sitio web del MoMA.
Cañas de bambú pintadas y coronadas con pegatinas reflectantes

"Para participar en este debate internacional de crecimiento desigual se reunió a seis equipos interdisciplinarios de investigadores y profesionales para examinar nuevas posibilidades arquitectónicas para seis metrópolis mundiales: Hong Kong, Estambul, Lagos, Mumbai, Nueva York y Río de Janeiro ", agrega.

El pabellón iluminado por la noche

El trabajo que Chaudhuri ha hecho es impresionante; en su obra, él utiliza postes de bambú, junto con material de vinilo reflectante y luces LED de varios colores para crear una pantalla increíblemente colorida. Chaudhuri muestra en primer lugar la pieza en la zona del distrito de Hooghly Bansberia de Bengala Occidental mediante el uso de unos 1.800 palos de bambú.

Los colores y las luces capturan el ambiente festivo de la ocasión
Ahora, Chaudhuri será capaz de reproducir su obra en la ciudad de Nueva York, sin duda la capital mundial del arte. Mientras que los detalles tales como la cantidad de espacio que usará todavía se están elaborando.
El pabellón se muestra totalmente iluminado


El trabajo de Chaudhuri se puede ver en la exhibición en la ciudad de Nueva York a partir del 22 de noviembre , y la exposición permanecerá abierta hasta el  10 de mayo de 2015 .

Proceso de construcción del proyecto 
Detalles del proyecto
Detalles del proyecto

Vía Desingboom

El bambú, ¿el mejor sustituto para la fibra de carbono?

(Opas Chotiphantawanon / Alamy)













La fibra de carbono sigue siendo hoy en día la panacea de los materiales ligeros y resistentes. Y así se lo ha descrito desde el siglo pasado, que no es poco. Pero aún así, sigue siendo caro y complicado de fabricar, y puede llegar a ser demasiado frágil si no se fabrica correctamente. Además, no es reciclable y puede perjudicar seriamente el medio ambiente durante su producción. Es decir, que cuanto antes encontremos un sustituto menos contaminante y más barato de fabricar y/o destruir, mucho mejor. Pero, ¿y si ya lo tuviéramos enfrente de nuestras narices?

Potencial sustituto de la fibra de carbono
Uno de los primeros fabricantes de automóviles que ha pensado en el bambú ha sido nada menos que Lexus, una de las divisiones de Toyota, el cual ha empezado a usar materiales renovables en algunos de sus vehículos, aunque de forma muy limitada. De momento son 8 modelos donde el bambú forma parte del volante, y en algunos modelos como el CT200h también lo usa en los diafragmas de los altavoces. 
El Lexus GS450h 2013 posee un volante único de Bambú (Lexus)



















Podemos pensar que lo de explotar la naturaleza tiene sus obstáculos, como el tiempo de espera de maduración del bambú por ejemplo. Sin embargo, según comenta Shuichi Ozaki, uno de los ingenieros de Lexus, su bambú necesita solo de 3 a 4 años para madurar, lo que significa que es 10 veces más rápido que algunas maderas de uso común como el nogal.

Por otra parte tenemos la opinión de Gary Young, un conocido fabricante de tablas de surf que ha pasado su vida utilizando materiales alternativos a los típicos de la industria desde que en 1973 empezó a especularse con el final del petróleo:

“Con el enfoque adecuado, el bambú puede tener muchas aplicaciones dentro del mundo del automóvil, donde sus cualidades de rendimiento pueden superar a la fibra de carbono. Además, no tiene un efecto negativo sobre el medio ambiente”


Evidentemente habrá situaciones donde el bambú no podrá sustituir a la fibra de carbono, como podría ser formando parte de un Fórmula 1, donde la rigidez y resistencia no podrían compararse. Sin embargo, hay muchas otras aplicaciones donde el bambú puede encontrar su sitio.
 
 El Fiat 500L Trekking 'Street Surf' utiliza carcasas de los 
retrovisores de bambú. (Fiat)













Gracias al proceso de unión de resina epoxi sobre el bambú, como ya usa Gary Young en sus tablas de surf, el bambú podría superar muchos obstáculos que tradicionalmente habrían sido difíciles para poder implementarlo como material de fabricación de automóviles. Por ejemplo, podría resistir el fuego, absorber mejor los impactos sin romperse, etc. Además, el bambú es muchísimo más barato que la fibra de carbono, y crece realmente rápido (algunas especies llegan a los 100 cm por día).

Por otra parte, el polvo resultante de la producción del bambú industrial se descompone de forma natural, a diferencia del polvo de la fibra de carbono u otros materiales artificiales, que acaban siendo alojados en vertederos.

Aún así, existen algunas dudas. Todos estos factores han supuesto el éxito del uso del bambú en ciertas aplicaciones como la fabricación de tablas de surf, pero no está claro si la misma forma de uso y fabricación a nivel industrial tendría el mismo efecto en los automóviles, pues necesitan piezas más grandes y una producción a mayor escala.

De momento no podemos afirmar que el bambú reemplazará a la fibra de carbono. Pero, quién sabe, puede que en un futuro las cosas cambien.

Via BBC Publicado por Omicrono.com

Ciudad de Bambú en el Aeropuerto Pearson de Toronto

"En el futuro, vamos a estar sembrando las ciudades. 

Está surgiendo un nuevo mundo. Sea Parte del Mismo."

Desde la aparición de súper-materiales sostenibles como el bambú, con el auge de las empresas que operan en una escala multinacional HSBC-se esfuerza por esclarecer todas las tendencias, las ideas y perspectivas de futuro.

HSBC, una de las mayores organizaciones de servicios bancarios y financieros del mundo ha creado junto a JWT Canadá la campaña "En el futuro" campaña que habla de la naturaleza rápidamente cambiante de la economía y ayuda a identificar las tendencias emergentes.

Si usted está en el Aeropuerto Internacional Toronto Pearson antes de finales de marzo, es posible que note una nueva ciudad en el nivel de salidas de la Terminal "Bamboo City", una exposición que promueve el bambú para sustituir el acero en los edificios.

Parte de la campaña publicitaria de la entidad denominada "En el futuro", la instalación consiste en una ciudad 3D de 117 edificios construidos del super-fuerte bambú. Se utilizaron 1.264 tallos del bambú, tomó 3.600 horas para construir y se sostiene sobre una caja de acrílico detrás del lema: "En el futuro, vamos a estar sembrando las ciudades."

Hábilmente colgando por encima de la ciudad está un espejo que refleja la instalación más adelante. El espejo tiene su propio lema: "En el futuro, vamos a crecer una nueva economía mundial" Desde arriba, "Bamboo City" es en realidad un globo, insinuando que el uso del bambú va a cambiar el mundo.

Mira el video promocional y el video de instalación detrás de las escenas a continuación:
HSBC apoya las ideas innovadoras como construir las ciudades del futuro. Hay un nuevo mundo emergente.

Cindy Wong , director de marketing de HSBC dijo que HSBC comenzó con el Aeropuerto Pearson de Toronto, debido al número de viajeros nacionales e internacionales.  HSBC en Canadá continuará construyendo historias alrededor de las tendencias de futuro, dijo, y se verá en la creación de otras instalaciones para aeropuertos adicionales.

Fuente: www.hsbc.ca

El bambú como sistema agroforestal: una alternativa de desarrollo mediante el pago por servicios ambientales en la sierra nororiental del estado de puebla.

Un estudio en la Sierra Nororiental de Puebla. México, arrojo los siguientes resultados:

El bambú es considerado como un producto forestal no maderable que en los últimos años ha generado ingresos, tanto como materia prima, como también agregándole valor e innovación en los mercados. Además de generar ingreso a las familias rurales, también favorece la sostenibilidad del bosque, la biodiversidad y otras necesidades ambientales. En este sentido, el cultivo del bambú es una nueva alternativa que están adoptando los cafeticultores de la Sierra Nororiental de Puebla como parte de la diversificación de su predio. Se aprecia un notable aumento de personas que están empezando a cultivar esta especie, con la principal finalidad de venderla. Aunado a esto se encuentran otros beneficios difíciles de medir como son la obtención de materia orgánica, sombra y protección al cafetal. Uno de los problemas que afrontan es la falta de asesoría en el manejo del cultivo del bambú. Se recomienda mejorar el programa de capacitación acerca de los aspectos básicos del manejo del bambú y políticas más eficientes de difusión en regiones con potencial para el crecimiento del bambú.
 
Cultivo de bambú Guadua Angustifolia de 1 año en asociación con café en el
cual se puede ver floreando el cultivo de café sin problema alguno mientras el
bambú se adapta y desarrolla. Foto: cafecampoambiente.blogspot.com
La mayoría de los productores está de acuerdo en participar en un programa de pago por servicios ambientales y en lo posible aumentar la superficie cultivada con bambú. Sin embargo, es importante resaltar que no están dispuestos a tener una plantación exclusiva de bambú. Por tal motivo, la propuesta que se hace a los productores es que participen en un programa de PSA* pero bajo la modalidad de sistemas agroforestales. Es claro que para lograr un proyecto de este tipo se requiere de la organización de los productores, sin embargo, la falta de información es un factor limitante. Es necesaria la difusión del sistema PSA a las organizaciones campesinas y sobre todo en las regiones con alta diversidad de flora y fauna. Lo principal es que una organización pueda desarrollar un proyecto o programa de esta naturaleza, especialmente cuando los beneficiarios van a ser las comunidades. Paralelamente se obtienen otros beneficios que generan otras externalidades positivas como el mejoramiento de la salud (al obtener agua de buena calidad y disminuir el riesgo de contraer enfermedades transmitidas por el agua contaminada), la provisión de un espacio para la recreación, y la generación de aire limpio, entre muchas otras.


*Los pagos por servicios ambientales (PSA) son una clase de instrumentos económicos diseñados para dar incentivos a los usuarios del suelo, de manera que continúen ofreciendo un servicio ambiental (ecológico) que beneficia a la sociedad como un todo. En algunos casos, los pagos buscan que los usuarios del suelo adopten prácticas de uso que garanticen la provisión de un servicio en particular (Ejemp.: plantar árboles con fines de secuestro de carbono)

Estudio realizado por Estudiantes y profesores de la Universidad Autónoma Indígena de México: Nelsson Pérez-García, Manuel Rueda-González, Gustavo Enrique Rojo-Martínez, Rosa Martínez- Ruíz, Benito Ramírez-Valverde, José Pedro Juárez-Sánchez Fuente: Redalyc.org http://ht.ly/tgv53 

Bicicletas de bambú, liderazgo femenino y negocios locales contra el cambio climático

                                Foto: Cortesía de bbc.co.uk

Ban Ki-moon, Secretario General de las Naciones Unidas, manifestó en el plenario de la cumbre del clima su preocupación por la “insuficiente” acción internacional en la lucha contra el calentamiento climático. Hoy se ha dejado ver subido a una bicicleta de bambú llegada desde Ghana, junto a Christiana Figueres, secretaria ejecutiva de la COP19. 
                               Foto: Cortesía de Huffingtonpost.com

Este es uno de los múltiples proyectos de acción contra el cambio climático liderados por mujeres que se han presentado esta semana.
Ban Ki-moon y Christiana Figueres montando en bicicletas hechas de bambú en la sede de la COP19.

Según la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) las mujeres representan el 70% de las personas pobres en el mundo. Debido a esta situación socioeconómica, son en la mayoría de los casos las más vulnerables al cambio climático.

En la cumbre del clima de Varsovia se han dado a conocer varios proyectos liderados por mujeres que luchan contra la situación de desigualdad y pobreza, y por la mitigación de emisiones.

La iniciativa bicicletas de bambú de Ghana pretende hacer frente al cambio climático, la pobreza, la migración del entorno rural al urbano y el desempleo juvenil en ese país.

“Coged vuestra inspiración, tomad velocidad y escalad hasta conseguirlo”, declaraba Christiana Figueres, secretaria ejecutiva de la COP19, al referirse a este proyecto.
                                                       Foto: Cortesía de Huffingtonpost.com

Esta actividad ha supuesto la creación de puestos de trabajo en varias comunidades rurales de Ghana. Han conseguido que se transfiera dicha tecnología y sus responsables dialogan en la actualidad con inversores y entidades financieras potenciales para ampliar el proyecto.

Otros de los trabajos presentados son el proyecto BOMA de Kenia y mujeres agricultoras en Itzapa, Guatemala.

Ellas son las líderes

El primero está enfocado en ayudar a las mujeres vulnerables de las tierras áridas a adaptarse al cambio climático, ayudándolas a iniciar pequeñas empresas en sus pueblos, para que puedan desarrollar una vida diversificada. Dentro de este, el Proyecto de Acceso al Emprendedor Rural apunta a las mujeres más pobres y vulnerables de cada comunidad, la mayoría de las cuales viven con menos de 1,25 dólares al día.

Por último, en Guatemala existe un programa para mujeres agrícolas en el municipio de San Andrés Itzapa, que lleva 14 años promoviendo la plantación de árboles para capturar CO2 y desarrollar técnicas agrícolas. La iniciativa también construye estufas de ladrillo eficientes que reducen el impacto negativo en la salud de la inhalación de humo, así como la necesidad de talar árboles para combustible.

“Nosotros les proporcionamos los recursos, pero ellas se convierten en líderes de la iniciativa desde el primer momento. Estos proyectos demuestran lo que las mujeres pueden hacer en comunidad cuando tienen oportunidades”; explicaba la responsable del proyecto BOMA.


Artículo original de Eva Rodríguez

Fuente: agenciasinc.es

¿Qué puede hacer el Bambú sobre el Cambio Climático?

Por Tracey Li

El número de estudios sobre el papel de las plantas en la mitigación del cambio climático está aumentando. La mayoría de los investigadores piensa en bosques con árboles muy grandes y frondosos para absorber el carbono de la atmósfera; por ejemplo Lal (1998) en la India, Chen (1999) en Canadá, Zhang (2003) en China, y Monson (2002) en los Estados Unidos. Esto es porque, en general, cuando más grande es la planta, más CO2 absorbe, y los árboles son las plantas más grandes que mejor conocemos. Sin embargo, existen algunas plantas muy grandes que no son árboles. Por ejemplo, según la evidencia, existe una especie de hierba que es una luchadora sorprendente y bastante fuerte en contra el cambio climático: el bambú.

Guadua Angustifolia
Foto: Bambú-Venezuela

La especie de bambú, guadua angustifolia, que se encuentra en Venezuela, Ecuador, Colombia, y Bolivia, puede crecer hasta 25 metros de altitud y 22 centímetros de diámetro, y pesa hasta 100 kilos (Rojas de Sánchez, 2004). Esto no es igual al tamaño de muchos árboles, pero ya es suficiente para generar un impacto. Y no es sólo la talla la que importa si no, la rapidez de crecimiento de una planta es lo que determina cuánto CO2  podrá absorberse en un en un periodo de tiempo determinado. En este sentido, el bambú gana a todas los demás: crece más rápidamente que los árboles, hasta 1.2 metros al día. De hecho, el bambú tiene el récord mundial como la planta que crece más rápidamente.

La otra ventaja del bambú es su solidez y flexibilidad. Por esta razón, que es un material de construcción ideal y barato en muchas partes de África, Asia y Latinoamérica, donde es una planta nativa. Entonces, el bambú de una plantación puede ser cortado y sus tallos pueden utilizarse para construir casas y otras estructuras, donde el carbono se quedará secuestrado por un promedio de 80 años (Castañeda, 2006). La plantación se recupera muy pronto debido a la rapidez de crecimiento. Por tal motivo,  el Banco Mundial dio financiamiento a un proyecto en Ecuador propuesto por la Red Internacional por Bambú y Ratán (INBAR), una organización intergubernamental dedicada a mejorar la vida de los productores y usuarios pobres del bambú y ratán. El proyecto se llama “Casas elevadas de bambú para proteger a las comunidades en zonas con riesgo de inundación”. Hasta ahora ha tenido éxito desarrollando e implementando técnicas para construir casas ecológicas que puedan resistir las inundaciones para las familias de bajos ingresos, utilizando una especie de bambú nativo. Los resultados incluyen cinco casas, tres salas de escuela, y dos refugios. En otros lugares del mundo, el bambú se usa para hacer barcos (sobre todo en Asia, pero también en Etiopía), muebles, suelos, ropas, papel, plásticos, tuberías de agua, y muchos otros productos. En los casos de muebles y suelos, el bambú es un insumo alternativo atractivo y práctico en comparación a los árboles que crecen más despacio y son menos sostenibles.
Un proyecto del INBAR en Ecuador, financiado por el Banco Mundial, construye casas que pueden resistir las inundaciones usando una especie de bambú nativo. 
Foto: Banco Mundial.
El potencial del bambú para almacenar el carbono ha sido estudiado en mucho países donde crece naturalmente, formando bosques, por ejemplo en Méjico (Castañeda, 2006), y China (Song, 2011). Contribuyendo a estos esfuerzos, Ricardo Rojas Quiroga – un estudiante de Ingeniería Ambiental de la Universidad Nuestra Señora de La Paz – estudió la guadua angustifolia, una especie de bambú que crece en el Parque Nacional Carrasco en Bolivia. Midió la densidad y masas de las plantas de bambú en el bosque para estimar la cantidad almacenada en cada hectárea. Rojas concluyó que, además de formar parte de uno de los ecosistemas más diversos del mundo, cada hectárea del bosque de bambú en el Parque Nacional Carrasco almacena una cantidad de carbono semejante a una especie de árboles grandes, como el abeto chino o el roble. Esta conclusión es compatible con muchos otros estudios, un resumen de los mismos se puede encontrar en el informe de 2010 publicado por el INBAR.

Esta investigación es importante porque con números precisos, es más fácil convencer a los políticos de la importancia de bosques de bambú, además de otros recursos naturales, para mitigar y adaptarse al cambio climático. Por ejemplo, en China hay una especie nativa de bambú que se llama Moso bambú. Una hectárea (más o menos el tamaño de una pista de atletismo) de esta especie puede guardar hasta 250 toneladas de carbono (Qi, 2009). Según datos del Banco Mundial, ésta es la cantidad de carbono que fue producida en 2009 por alrededor de 160 personas en China (o 50 personas en los EEUU). Cada año, una hectárea de Moso bambú absorbe 5.1 toneladas de carbono, la cual puede compensar las emisiones de CO2 de tres personas de China (o de una sola en los EEUU). Por referencia, China cuenta con 3.37 millones hectáreas de Moso bambú (según la Administración Estatal de Bosques de China), que sobrepasa al tres por ciento del área total de bosques en China.

Si recogemos todos los datos relevantes, cálculos similares deberían ser realizados por más países, para que los políticos puedan asignar los recursos y prioridades con más eficacia. Es importante tomar en cuenta que el INBAR y otros estudios ofrecen recomendaciones al respecto: si se prioriza una especie sobre otra por la cantidad de carbono almacenado, se debe tener en cuenta que los números dependen bastante de las condiciones geográficas y climáticas. También se debe tomar en cuenta la compatibilidad de las plantas con los ecosistemas en cuestión.

Al final, la mejor solución al problema de cambio climático es reducir las emisiones de CO2 disminuyendo nuestra dependencia de los combustibles fósiles. Sin embargo, puesto que un estado de cero emisiones no es muy probable en el futuro cercano, los bosques tienen un papel fundamental en la construcción de un escenario “carbono neutral”. Asimismo, si países como los de Sur América pueden mostrar que sus bosques pueden absorber no sólo el CO2 de sus propios países, sino también el carbono de muchos otros países, se puede incentivar a que países ricos y que son muy contaminadores contribuyan a la protección de estos recursos preciosos.